Los Nombres… y sus reglas.

“¿Qué hay en un nombre?” decía Shakespeare.

Creo que todos saben bien de mi aversión a los nombres malos, ridículos o simplemente de mal gusto. El nombre lo vamos a llevar  toda la vida y será nuestra primerísima carta de presentación; y de verdad que cada vez hay más padres que parecen desahogar alguna frustración con sus hijos.

Sólo basándome en mi experiencia laboral, les puedo decir que un nombre raro de inmediato te etiqueta, y le crea prejuicios a la persona que podría terminar dándote el empleo de tu vida.

Creo que los peores nombres que he escuchado en mi vida, fueron las pobres trillizas de una “nueva rica” que quería sonar a señora de Las Lomas y según ella escogió los nombres más “refinados”: Gustava, Rodriga, y Gonzala.

Aquí mi lista personal de 20 reglas para nombrar al bebé:

1.- No le cambies la gramática.

Se ve fatal, y parece que simplemente la pobre “Yezika”, “Uendi”, o el inocente de “Yonadtan” vienen de una familia de analfabetas, y no que son “súper originales”.

 2.- No te inventes palabras.

Traducir un término extranjero y hasta utilizar el nombre de una ciudad puede parecer válido, pero ponerle a tu hijo “Janiuel” o “Caltlila” suena a que estabas en drogas.

3.- De preferencia, que tenga algún significado.

No importa si era el nombre de tu mejor amiga de la primaria, el personaje de tu libro favorito, o tu héroe deportivo*; mientras para ti tenga una carga emocional. Así cuando le expliques el porqué de su nombre a tu hijo, crearás un vínculo más profundo que sólo: “pues, nomás, porque se oía bonito”. Lo mismo va para el segundo nombre. ¿Si no significa nada, para que molestarse? * ver # 16.

4.- Asegúrate de conocer el significado.

Hay muchas palabras que se nos hacen bonitas, pero con indagar un poco, el significado es terrible. Por ejemplo Kimsaah en Maya significa “asesino”.

En la primaria tuve una compañera Sayonara que fué la burla todo el curso.

5.- Que no te importe la popularidad.

Si quieres honrar a la abuela Frida, ¿qué importa que también esté de moda?

6.- Si quieres seguir un tema, hazlo discreto.

Los hijos no son coleccionables. No te claves con que todos deben llevar 2 nombres de 3 sílabas que rimen, sean frutos o flores y empiecen con “E”… mejor guíate por la inicial o el significado y no pongas nombre nomás por que hagan juego.

Ridículo las hermanas Rubí, Zafiro, y Ámbar, ó Nube Estrella y Amanecer, por ejemplo.

7.- Ojo con las iniciales.

A veces se nos olvidan, pero no está padre que tu hijo acabe con iniciales como P.E.D.O.

8.- Si no te gusta el apodo, ni consideres el nombre.

No hay nada más cagante que los papás que se quejan de que a Isabel le dicen “Chabela”, “Mari” a María, o “Pepe” a José y andan siempre tras todo el mundo con “no le digas así al niñoooo”… ¿pues qué esperabas?

9.- Que nadie te presione o te cambie la idea.

Es la razón #1 para el arrepentimiento y el resentimiento. ¿Cómo crees que se va a sentir la pobre criatura cada vez que le digas a alguien: “se llama Pamela. A mí me choca, pero ya ves… la abuela….” ?

10.-Dales individualidad.

Nefastos los hermanos que son Eric y Erika, Pablo y Paola o Alejandro y Alejandra.

 11.- Que la última letra no sea la primera del apellido.

Es difícil saber por teléfono si es Anya Ayala, Ani Ayala, o Anna Yala.

12.- Por fonética, quieres que nombres y apellidos no tengan el mismo número de sílabas.

Mejor un 3-2-1, que un 2-2-2.

 13.- A menos que vivas en otra ciudad o país, no le copies los nombres a amigos y familiares.

Pobre chavito, nada como crecer con primos y amigos que son todos Sebastián.

 14.- Jamás nombres a un hijo por una estrella de música o personaje de telenovela.

Si el nombre es sólo reconocible por una película, novela o cantante (nada de malo con “Natalia por Natalie Portman”, pero en serio ¡¿”Marimar”?!), le estás cerrando muchas puertas, pues das a entender que es lo que esperas de él; y en 5-7 años todas las Thalías y Shakiras serán la burla de sus compañeros de prepa. Ya ni hablar de los pobres niños que les ponen Terminator o Robocop.

 15.- Trata que el nombre indique el sexo, por aquello de los documentos oficiales.

¿Cómo reclamaría su pasaporte perdido Nube Azul?

 16.- No a los nombres extranjeros.

No hay nada peor que Dylan Pérez o Sharon Kimberly Juárez. Les quitaste credibilidad para toda su vida. Suena a un wanna-be.

Así que si de verdad tú pareja y tú no son irlandés(a)-japonés(a), olvídate de Sean Yuki.

17.- Diversidad y amplio espectro.

No le pongas a tu hijo un nombre que lo encasille, no sabes que será de su vida como adulto. Por más que quieras que sea futbolista, no le pongas Diego Armando…o Margarita de Cristal… pues suena a teibolera.

18.- Si se lo tuviste que explicar y deletrear a alguien, olvídalo.

Estás condenando a tu hijo a toda una vida de repetir mil veces que se escribe Lagyokonnda o D’Artagnan.

 19.- Haz consenso sólo con tu pareja y lleguen a un acuerdo sólo entre ustedes.

Las tías, primas, hermanas y abuelas jamás van a estar contentas, o para lograrlo tendrás que acabar como mi maestro de Historia: Ángel Roberto Oscar Hipólito Gabriel.

20.- Piensa en que tu bebé va terminar siendo un adulto.

Igual y los nombres tiernos e infantiles le van bien mientras lo ves dormir en su cuna, pero serán un absoluto ridículo cuando se titule la Dra. Lilly Teddy o el Arq. Danny Pauly.

Un año de inviernos, y el sentido común que ya no es común.

Pues aquí sigo. Viviendo mi año de inviernos. Me fui del verano mexicano de 2011, para venir al invierno kiwi, y encontré todo lo que buscaba acá, así que apliqué toda mi voluntad y fuerzas a volver y de nuevo, dejé la primavera para llegar directo al otoño.

Me siento en mi lugar, menos influenciado por la cultura de basura gringa y la “political correctness”, sin discursos electoreros ni obsesiones partidistas, pero sobretodo, en el lugar donde me veo cambiando mi futuro.

Me gusta vivir de pronto en una sociedad que no habla de política con un fervor semi-religioso “porque mi familia siempre ha sido de tal-o-cual partido”. Acá es más simple: ¿Usted votó por el fulano en turno? ¿No? ¿Cree que ha realizado bien su trabajo? ¿sí?… entonces se reeligió por mayoría el fulanito que está ahora y ya.

Me gusta y me emociona ver a toda esta gente que aprecia y vive la naturaleza, niños que corren y viven y tocan y hacen, sin miedo a “los bichos”, las alergias, la mugre, etc. Pero también niños con disciplina, con responsabilidad, bien anclados a la realidad, no ahogados aún por la enferma fantasía de hacerse famosos como Justin Bieber, o peor aún Diana Guzmán o algún “academio”. Veo a diario como tiene más mérito el talento deportivo y la vida activa… el experimentar, más que el soñar.

Y es por esto de los niños es que vuelvo a escribir. Porque ésta noche he leído una nota de “El Universal” que me ha dado miedo, me ha pegado cerca, y me llena de rabia.

Éste es el artículo: http://www.eluniversaledomex.mx/home/nota29050.html

En resumen habla de una niña que con 12 años “se fue de su casa convencida por alguien que conoció en el Facebook”.

Para los que me conocen y los que no: soy una firme opositora de que los niños usen las redes sociales. No veo como alguien menor de 16 pueda necesitarles, y creo que nuestras habilidades sociales y de convivencia se deben desarrollar en vivo hasta la madurez. Darle a un niño acceso al internet sin supervisión es como dejarlo sólo en mitad de una calle transitada: nunca sabes quién se va a acercar y que va a ofrecer.

Primero que nada, disculpen si mi opinión ofende a los que tienen hijos, pero para mí todas sus excusas, como “déjalo, está chiquito”, “ni sabe lo que hace, no te apures”, “está de moda, todas sus amiguitas lo tienen”, o “¿ aaaayyy…..cómo le digo que no?”; son en realidad una misma y sola expresión: “me da hueva lidiar con mi hijo”. (También está de moda “mover” paquetes de droga por un iPhone o una motoneta… ¿por eso se lo permitirían?)

El ejemplo del articulo lo deja claro: no sólo me asalta la duda de qué carajos hace una niña de 12 años conversado sola con un adulto desconocido por la red; ¡¿cómo es que ninguno de sus padres sospechó siquiera que planeaba irse de casa?!  ¿Acaso nunca hablaban con ella? ¿Revisaban su cuenta frecuentemente?  Por mejor actriz que pueda ser una niña, su actitud debió mostrar algo de nerviosismo o alguna otra emoción. ¿Qué necesidades estaba cubriendo ésta chavita al hablar “de amor” con un perfecto extraño y creyendo que irse así nada más era una buena idea?

Éste es mi segundo gran problema con ésta generación: el total desconecte con la realidad. Y no estoy hablando de niños en edad preescolar, me refiero a jóvenes de 12 o 14 años. Tan protegidos y atendidos están, tan ahogados por la basura que les ponen en la tele, que no tienen ni idea de nada. Desde esa modita de escribir como analfabetas hasta creer que el dinero se reproduce con meterse al bolsillo. Hablando con una niña de 12 años me dijo muy en serio: “yo de grande no voy a ser nada, me voy a hacer una banda para ser famosa y no tener que trabajar nunca y pasarme el día en mi casa”. Cuando le pregunté qué instrumento tocaba o que música pensaba hacer, y se dio cuenta del error de “no querer saber hacer nada”; simplemente me dijo que mejor se iba a acostar con muchos chavos para salir en la tele y ya (después me enteré que le permiten ver “Jersey Shore”).

Igualmente, hablando con un chico de 15 años de Puebla que acababa de discutir con sus padres porque quería “otro iPad”, me cayó el 20 de lo apendejados que están creciendo los chavos. Éste no es un niño común de secu de gobierno que se ríe de cualquier bobada y aspira a microbusero, tampoco…yo quería creer que siendo hijo de 2 maestros de Universidad, tendría algo de más fibra. El caso es que el muchacho me dice que como sus padres son “unos ojetes” por no comprarle un segundo tablet, le va a hacer como yo y a fin de mes se va a ir a vivir a Nueva York.

“¡Órale! qué buena onda… y ¡que cosmopolita! Supongo que ya tienes visa…pero ¿por qué NY?, es muy cara… ¿ya sabes cómo te vas a mantener, o te van a ayudar tus papás un rato? … sé que conseguir chamba allá no es fácil ¿Conseguiste vuelo barato? “

El pobre escuincle me vio como si yo hablara chino.

-“¿Cómo una visa?… ¿Los vuelos son caros…? Tengo 650 pesos y lo que me den por mi cel. No quiero ir a trabajar, quiero vivir en un depa, como los de “Friends”.

Me resultó muy incómodo…conexión con la vida real: 0. De un chico que este curso empezará la prepa.

Hubiera sido un niño de 6 o 7 años y me hubiera dado ternura.

Pienso igual de la pobre niña del periódico. Le dejó cartas a las amigas y los papás diciendo “me voy a Torreón, si me visitan un día, les presento a Luís”. Torreón no está nada cerca del Estado de México, pero suena a que ésta niña creyó que iba al parque o a la tiendita. No me quiero ni imaginar sus posibles circunstancias actuales.

Para nada culpo a los padres o nadie, en realidad… pero falta sentido común…falta interés. Ojalá y aparezca con bien.