Preguntas pendejas (parte 1)

Creo que está de sobra explicar que me encuentro activa en varias redes sociales. Son utilísimas cuando vives lejos de tu familia y amigos. Puedo saber que están bien y compartirles experiencias, fotografías, etc.

Igualmente, he escrito un par de piezas de opinión para sitos de información y noticias, cultura general y política. Soy miembro activo de varios foros de temas muy diversos. Me gusta que la gente en general me contacte, ya sea para iniciar un debate, compartir una opinión, o intercambiar información. Por desgracia, a últimas fechas muchísima gente me ha contactado con preguntas relacionadas a la migración y los viajes, esperando prácticamente que les resuelva la vida. Nota: No me molesta ayudarle a quienes quieren venir, pero NO me se todos los precios de todas la aerolíneas, no trabajo para Inmigración, ni manejo bienes raíces. Yo no le doy empleo a todo el que se baja de un avión.

Más molesto aún me parece esa costumbre latina de asumir. Asumir que sabes, que los demás son una copia tuya. Esa proyección de ideales, metas y frustraciones a todos los demás. (Léase la entrada anterior para referencia). Es tan limitado creer que todos viven y piensan como nosotros. Y peor aún, que alguien tiene una verdad suprema.

Así que usaré esta entrada para responder a una selección inicial de esas preguntas con algo de acidez y sarcasmo, pues me parece lo más indicado (contrario a responder directamente con algún ataque u ofensa).

-“¿Está lejos Nueva Zelanda?”

R: ¿Lejos de donde?

-“¿Tu me puedes meter al país?

R: Gracias por responder a mi anuncio de trata de personas. Por el momento estamos ocupados.

-“¿Es difícil trabajar de ilegal allá?”

R: No sólo es difícil: es ilegal.

-“¿Porqué mejor no tu fuiste a Estados Unidos, si es el mejor país del mundo?”

R: Porque no es el mejor PARA MI.

-“¿No sientes que traicionas a tus raíces por comer pay y hamburgesas y pescado con papas?”

R: No. Afortunadamente mi identidad no se define por ponerle “chilito” a mi comida”.

-“¿Es barata la ropa de marcas allá? ¿Te interesaría hacer negocio mandándome?

R: ¿A que te refieres con “de marcas”? Me suena fraudulenta la oferta.  Creo que en el envío perderíamos cualquier ganancia.

-“¿No te preocupa vivir en un país donde ahora hasta los maricones se pueden casar?”

R: No, pues no pienso casarme con ninguno.

-“Si se casan los homosexuales la sociedad se destruye, ¿que vas a hacer?

R: Informarme un poco más para no creer esas tonterías.

-“¡¿Que le vas a decir a tus hijos cuando vean en la calle  a dos hombres besándose!?”

R: No tengo hijos. Si los llego a tener les diré que lo que hacen 2 adultos libres y consientes no es asunto de nadie.

-“¿No te sientes mal por tener más de 26 y no tener ningún hijo?

R: No sabía que la reproducción era obligatoria. Gracias, lloraré.

– Los güeros son gente bien racista. ¿Como le haces?

R: No asumo que el contenido de melanina de las personas refleja su calidad moral.

-“Me das un chingo de envidia, pinche morra”.

R: No debería. Mejor ocúpese de corregir lo que le frustra.

¡Sigan enviando sus preguntas!

 

 

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Un año de inviernos, y el sentido común que ya no es común.

Pues aquí sigo. Viviendo mi año de inviernos. Me fui del verano mexicano de 2011, para venir al invierno kiwi, y encontré todo lo que buscaba acá, así que apliqué toda mi voluntad y fuerzas a volver y de nuevo, dejé la primavera para llegar directo al otoño.

Me siento en mi lugar, menos influenciado por la cultura de basura gringa y la “political correctness”, sin discursos electoreros ni obsesiones partidistas, pero sobretodo, en el lugar donde me veo cambiando mi futuro.

Me gusta vivir de pronto en una sociedad que no habla de política con un fervor semi-religioso “porque mi familia siempre ha sido de tal-o-cual partido”. Acá es más simple: ¿Usted votó por el fulano en turno? ¿No? ¿Cree que ha realizado bien su trabajo? ¿sí?… entonces se reeligió por mayoría el fulanito que está ahora y ya.

Me gusta y me emociona ver a toda esta gente que aprecia y vive la naturaleza, niños que corren y viven y tocan y hacen, sin miedo a “los bichos”, las alergias, la mugre, etc. Pero también niños con disciplina, con responsabilidad, bien anclados a la realidad, no ahogados aún por la enferma fantasía de hacerse famosos como Justin Bieber, o peor aún Diana Guzmán o algún “academio”. Veo a diario como tiene más mérito el talento deportivo y la vida activa… el experimentar, más que el soñar.

Y es por esto de los niños es que vuelvo a escribir. Porque ésta noche he leído una nota de “El Universal” que me ha dado miedo, me ha pegado cerca, y me llena de rabia.

Éste es el artículo: http://www.eluniversaledomex.mx/home/nota29050.html

En resumen habla de una niña que con 12 años “se fue de su casa convencida por alguien que conoció en el Facebook”.

Para los que me conocen y los que no: soy una firme opositora de que los niños usen las redes sociales. No veo como alguien menor de 16 pueda necesitarles, y creo que nuestras habilidades sociales y de convivencia se deben desarrollar en vivo hasta la madurez. Darle a un niño acceso al internet sin supervisión es como dejarlo sólo en mitad de una calle transitada: nunca sabes quién se va a acercar y que va a ofrecer.

Primero que nada, disculpen si mi opinión ofende a los que tienen hijos, pero para mí todas sus excusas, como “déjalo, está chiquito”, “ni sabe lo que hace, no te apures”, “está de moda, todas sus amiguitas lo tienen”, o “¿ aaaayyy…..cómo le digo que no?”; son en realidad una misma y sola expresión: “me da hueva lidiar con mi hijo”. (También está de moda “mover” paquetes de droga por un iPhone o una motoneta… ¿por eso se lo permitirían?)

El ejemplo del articulo lo deja claro: no sólo me asalta la duda de qué carajos hace una niña de 12 años conversado sola con un adulto desconocido por la red; ¡¿cómo es que ninguno de sus padres sospechó siquiera que planeaba irse de casa?!  ¿Acaso nunca hablaban con ella? ¿Revisaban su cuenta frecuentemente?  Por mejor actriz que pueda ser una niña, su actitud debió mostrar algo de nerviosismo o alguna otra emoción. ¿Qué necesidades estaba cubriendo ésta chavita al hablar “de amor” con un perfecto extraño y creyendo que irse así nada más era una buena idea?

Éste es mi segundo gran problema con ésta generación: el total desconecte con la realidad. Y no estoy hablando de niños en edad preescolar, me refiero a jóvenes de 12 o 14 años. Tan protegidos y atendidos están, tan ahogados por la basura que les ponen en la tele, que no tienen ni idea de nada. Desde esa modita de escribir como analfabetas hasta creer que el dinero se reproduce con meterse al bolsillo. Hablando con una niña de 12 años me dijo muy en serio: “yo de grande no voy a ser nada, me voy a hacer una banda para ser famosa y no tener que trabajar nunca y pasarme el día en mi casa”. Cuando le pregunté qué instrumento tocaba o que música pensaba hacer, y se dio cuenta del error de “no querer saber hacer nada”; simplemente me dijo que mejor se iba a acostar con muchos chavos para salir en la tele y ya (después me enteré que le permiten ver “Jersey Shore”).

Igualmente, hablando con un chico de 15 años de Puebla que acababa de discutir con sus padres porque quería “otro iPad”, me cayó el 20 de lo apendejados que están creciendo los chavos. Éste no es un niño común de secu de gobierno que se ríe de cualquier bobada y aspira a microbusero, tampoco…yo quería creer que siendo hijo de 2 maestros de Universidad, tendría algo de más fibra. El caso es que el muchacho me dice que como sus padres son “unos ojetes” por no comprarle un segundo tablet, le va a hacer como yo y a fin de mes se va a ir a vivir a Nueva York.

“¡Órale! qué buena onda… y ¡que cosmopolita! Supongo que ya tienes visa…pero ¿por qué NY?, es muy cara… ¿ya sabes cómo te vas a mantener, o te van a ayudar tus papás un rato? … sé que conseguir chamba allá no es fácil ¿Conseguiste vuelo barato? “

El pobre escuincle me vio como si yo hablara chino.

-“¿Cómo una visa?… ¿Los vuelos son caros…? Tengo 650 pesos y lo que me den por mi cel. No quiero ir a trabajar, quiero vivir en un depa, como los de “Friends”.

Me resultó muy incómodo…conexión con la vida real: 0. De un chico que este curso empezará la prepa.

Hubiera sido un niño de 6 o 7 años y me hubiera dado ternura.

Pienso igual de la pobre niña del periódico. Le dejó cartas a las amigas y los papás diciendo “me voy a Torreón, si me visitan un día, les presento a Luís”. Torreón no está nada cerca del Estado de México, pero suena a que ésta niña creyó que iba al parque o a la tiendita. No me quiero ni imaginar sus posibles circunstancias actuales.

Para nada culpo a los padres o nadie, en realidad… pero falta sentido común…falta interés. Ojalá y aparezca con bien.